Tiempo Frente a las Pantallas y Desarrollo del Lenguaje: Cómo Hacer que las Pantallas Sean Beneficiosas para su Hijo

Descubra cómo el tiempo frente a las pantallas puede influir en el desarrollo del lenguaje y conozca estrategias prácticas, basadas en investigación, para un uso más significativo.

Por Rebeca Schvartzman, Fonoaudióloga (SLP), reg. CASLPO | Talk & Bloom®

El tiempo frente a las pantallas es uno de los temas que más se discuten y que más dudas generan entre los padres actualmente. ¿Cuánto tiempo es demasiado? ¿Todas las formas de contenido audiovisual tienen el mismo efecto? ¿Y cómo puede el uso de las pantallas influir en el desarrollo del lenguaje?

Para la mayoría de las familias, las pantallas simplemente forman parte de la vida cotidiana. Los niños tienen contacto con la tecnología desde una edad temprana y pueden aprender rápidamente a usar tabletas, ver televisión, jugar videojuegos, hacer videollamadas con familiares, utilizar aplicaciones educativas o ver videos en internet.

El objetivo no es eliminar las pantallas, ya que esto no siempre es posible ni necesario. En cambio, las familias pueden enfocarse en cómo, cuándo, para qué y con quién los niños utilizan las pantallas, y qué otras actividades pueden estar reemplazando ese tiempo.

La investigación proporciona información relevante que puede ayudar a los padres a tomar decisiones informadas y a establecer hábitos de uso de pantallas que apoyen el desarrollo de sus hijos.

¿Qué Dice la Investigación sobre las Pantallas y el Desarrollo del Lenguaje?

Las pantallas pueden ofrecer oportunidades de entretenimiento, aprendizaje, creatividad y conexión social. Sin embargo, la investigación ha encontrado una asociación entre una mayor cantidad de tiempo frente a las pantallas y un menor desarrollo del lenguaje en niños pequeños. El tipo y la calidad del contenido, la manera en que se utiliza la pantalla y la participación de un adulto también pueden marcar una diferencia.

En los niños pequeños, un factor importante no es solamente la pantalla en sí, sino qué otras experiencias pueden estar reemplazando ese tiempo frente a las pantallas.

Los niños pequeños necesitan muchas oportunidades para:

  • Interactuar directamente
  • Jugar de manera imaginativa
  • Realizar actividad física
  • Conversar
  • Leer y escuchar cuentos
  • Participar en las rutinas familiares y en interacciones sociales
  • Dormir adecuadamente y tener momentos de tranquilidad

Estas experiencias cotidianas les brindan a los niños oportunidades para comunicarse, explorar, resolver problemas y aprender de las personas que los rodean.

¿Cómo Afecta el Tiempo Frente a las Pantallas al Desarrollo del Lenguaje?

Los niños aprenden el lenguaje a través de las interacciones cotidianas que tienen con las personas importantes en sus vidas. Hablar, jugar, leer y compartir experiencias con su hijo le brinda numerosas oportunidades para aprender y desarrollar el lenguaje.

Los niños también desarrollan habilidades de comunicación y juego a través de las interacciones con sus padres y cuidadores. La investigación sugiere que tanto la calidad como la cantidad del lenguaje al que están expuestos desempeñan un papel importante en el desarrollo temprano del lenguaje.

Una inquietud relacionada con el uso frecuente de pantallas es que puede reducir las oportunidades de interacción directa que los niños necesitan para desarrollar sus habilidades de comunicación. Cuando un niño está viendo una pantalla, puede tener menos oportunidades para mirar al adulto, responder a una pregunta, compartir la atención, hacer comentarios, pedir ayuda o participar en turnos de conversación.

Un estudio publicado en 2024 encontró que un mayor uso de pantallas durante la primera infancia (de 12 a 36 meses) se relaciona con una disminución en la cantidad de palabras de los adultos, menos vocalizaciones de los niños y menos intercambios durante la conversación. Los niños pequeños desarrollan el lenguaje mediante interacciones activas y directas con las personas que los rodean. Cuando el uso de pantallas reemplaza oportunidades para este tipo de interacción, los niños pueden tener menos oportunidades para practicar sus habilidades de comunicación.

Esto no significa que cada minuto frente a una pantalla sea perjudicial. Lo importante es mantener un equilibrio entre el uso de pantallas y las muchas otras experiencias que los niños necesitan para aprender, comunicarse, jugar y relacionarse con los demás.

¿Cuánto Tiempo Frente a las Pantallas es Apropiado Para los Niños?

No existe una cantidad de tiempo frente a las pantallas que sea adecuada para todos los niños o todas las familias.

Las recomendaciones de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría hacen énfasis en evitar o limitar el uso recreativo de pantallas en los niños pequeños. Estas recomendaciones también tienen en cuenta la edad del niño, sus necesidades de desarrollo, la cantidad de sueño que necesita, la actividad física y las oportunidades de interacción familiar.

Para los niños más pequeños, las recomendaciones tienden a ser más específicas. A medida que los niños crecen, el enfoque se orienta cada vez más hacia establecer hábitos saludables, equilibrio, contenido y contexto apropiados y límites familiares.

Guía General sobre el Tiempo Frente a las Pantallas Según la Edad

EDAD GUÍA GENERAL QUÉ TENER EN CUENTA
Menores de 24 meses

 

Evitar el uso de pantallas, excepto para actividades como las videollamadas con familiares.

 

Priorice la interacción directa, el juego, el movimiento, los libros y las rutinas familiares cotidianas.
De 2 a 5 años

 

 

 

Procurar no más de 1 hora al día (o menos cuando sea posible) de tiempo recreativo frente a pantallas.

 

Elegir contenido de alta calidad y apropiado para la edad. Acompañe a su hijo mientras ve la pantalla cuando sea posible. Utilice temporizadores y rutinas predecibles.

Evite las pantallas durante las comidas y cerca de la hora de dormir.

 

De 6 a 12 años Procurar no más de 2 horas al día de tiempo recreativo frente a pantallas.

 

Considere cómo, cuándo y para qué su hijo utiliza las pantallas. Preste atención a qué otras actividades pueden estar reemplazando, como el sueño, la actividad física, las tareas escolares, la lectura, el juego, el tiempo en familia y la interacción social.  A medida que se acerque a la adolescencia, involucre gradualmente a su hijo en el establecimiento y manejo de límites digitales saludables.

 

De 13 a 18 años Fomentar una mayor independencia, manteniendo límites razonables para el uso recreativo de pantallas. Tenga en cuenta el sueño, el estudio, la actividad física, las relaciones interpersonales y el bienestar emocional.  Evalúe si el uso de medios digitales está interfiriendo con la vida cotidiana.

El Uso de Pantallas a Medida que los Niños Crecen

A medida que los niños crecen, el uso de pantallas se convierte en una parte cada vez más importante en su vida cotidiana. El objetivo es encontrar un equilibrio entre la tecnología y las experiencias sin pantallas, mientras los niños desarrollan las habilidades necesarias para utilizar la tecnología de manera saludable y responsable.

¿Importa el Tipo de Programas Que Ven los Niños?

Los programas infantiles y las caricaturas han cambiado considerablemente a lo largo de los años. Los avances tecnológicos han permitido crear contenido muy visual, rápido y llamativo. Muchos programas están diseñados para captar rápidamente la atención de los niños y mantenerlos interesados, lo que puede hacer que a algunos niños les resulte más difícil dejar de verlos y pasar a otro tipo de actividad.

Programas rápidos y muy estimulantes: Los programas con cambios rápidos de escena, imágenes intermitentes o muy intensas, historias que avanzan rápidamente y sonidos constantes de fondo pueden resultar abrumadores para algunos niños. La cantidad de información sensorial puede ser difícil de procesar. Algunos niños también pueden tener más dificultad para dejar un programa altamente estimulante y participar en actividades más tranquilas.

Programas más pausados y con diálogo: Los programas con historias sencillas, escenas más largas, transiciones más lentas, imágenes tranquilas y conversaciones naturales pueden darles a los niños más tiempo para procesar el lenguaje y entender lo que está sucediendo. Cuando los programas son apropiados para el desarrollo del niño, pueden ofrecer oportunidades para aprender vocabulario nuevo, comprender conceptos y hablar sobre lo que están viendo.

¿Cómo Ayudar a Mi Hijo a Dejar las Pantallas?

Para algunos niños, apagar una pantalla puede ser difícil; especialmente cuando están muy concentrados en la actividad. Intente hacer que la transición sea predecible, tranquila y constante, en lugar de simplemente quitarle la pantalla.

10 Estrategias Sencillas Para Facilitar la Transición Cuando Termina el Tiempo Frente a la Pantalla

  1. Dé dos avisos
  • “Te quedan 5 minutos y después es hora de apagarla.”
  • Dé otro aviso cuando falten 2 minutos.
  1. Use un temporizador
  • Permita que su hijo escuche o vea el temporizador.
  • “Cuando suene la alarma, se termina el tiempo de pantalla.”
  1. Cree una rutina predecible
  • Intente utilizar las pantallas en horarios predecibles cada día.
  • A los niños generalmente les resultan más fáciles las transiciones cuando saben qué va a pasar.
  1. Dígale a su hijo qué sigue después de la pantalla
  • “Después del programa vamos a comer la merienda.”
  • “Cuando terminemos con la tableta, vamos a jugar con los bloques.”
  1. Ofrézcale una opción

Permita que su hijo tenga un pequeño grado de control:

  • “¿Quieres apagarla tú o quieres que yo te ayude?”
  1. Termine en un momento natural

Cuando sea posible, termine después de que el programa, juego o actividad haya acabado, en lugar de hacerlo en medio de la actividad.

  1. Mantenga la calma cuando su hijo proteste

Reconozca los sentimientos de su hijo sin cambiar el límite:

  • “Sé que quieres seguir viendo/jugando. Es difícil parar cuando uno se está divirtiendo. El tiempo de pantalla se terminó.”

Es posible que su hijo se moleste, y está bien. Usted debe mantenerse tranquilo mientras le brinda apoyo y mantiene el límite.

  1. Evite negociar después de establecer el límite

Si el límite acordado es de 30 minutos, trate de no agregar “solo cinco minutos más” porque su hijo está llorando o protestando. La constancia ayuda a que los niños aprendan que el límite es predecible.

 

  1. Haga que la siguiente actividad sea interesante

Tenga algo preparado que le guste a su hijo; por ejemplo:

  • Una merienda
  • Jugar al aire libre
  • Dibujar o hacer manualidades
  • LEGO o bloques
  • Libros
  • Ayudar a preparar la comida
  • Un juguete favorito
  1. Modele hábitos saludables con las pantallas

Los niños aprenden de lo que ven. Cuando sea posible, los padres también deben guardar sus teléfonos durante las comidas, las actividades familiares y las conversaciones.

Recuerde: El objetivo es ayudar a su hijo a aprender gradualmente que el tiempo frente a las pantallas tiene un comienzo y un final, y que hay muchas actividades agradables para realizar cuando termina.

3 Maneras de Hacer que el Tiempo Frente a las Pantallas Sea más Funcional

La realidad es que el uso de pantallas forma parte de la vida cotidiana de muchas familias y continúa aumentando en todos los grupos de edad. La investigación sugiere que la manera en que los niños utilizan las pantallas es importante, especialmente durante los primeros años, cuando las habilidades de lenguaje y comunicación se están desarrollando rápidamente.

El tiempo frente a las pantallas que es pasivo o que reemplaza oportunidades importantes de interacción, juego, movimiento, sueño y conversación puede tener un impacto negativo en el desarrollo. Al mismo tiempo, los estudios sugieren que la participación de los padres y cuidadores influye en la manera en que los niños experimentan y se benefician del uso de las pantallas.

Estas son tres maneras sencillas de hacer que el tiempo frente a las pantallas sea más significativo:

  1. Interactúe con su hijo mientras usa las pantallas

Utilice la pantalla como una oportunidad para comunicarse.

Hable sobre lo que está sucediendo, identifique a los personajes, comente sobre lo que su hijo está viendo, haga preguntas sencillas y relacione lo que sucede en la pantalla con las experiencias de su hijo en la vida real. También puede llevar la experiencia más allá de la pantalla utilizando los personajes en su juego imaginario, haciendo dibujos relacionados con el programa o leyendo un libro sobre el mismo tema.

El objetivo es crear un equilibrio sano entre la tecnología y las experiencias fuera de las pantallas, mientras ayuda a su hijo a desarrollar las habilidades que necesita para utilizar la tecnología de manera saludable y responsable.

  1. Mantenga un equilibrio entre el tiempo frente a las pantallas y las experiencias de la vida real

Asegúrese de que su hijo tenga muchas oportunidades para:

  • Jugar activamente
  • Pasar tiempo al aire libre
  • Cantar y bailar
  • Leer
  • Jugar de manera imaginativa
  • Realizar actividades prácticas
  • Compartir comidas y actividades en familia
  • Conversar
  • Pasar tiempo con amigos y familiares
  • Dormir lo suficiente

Una pantalla puede formar parte del día de su hijo, pero no debe convertirse en la actividad que ocupa constantemente su tiempo libre o sus momentos de tranquilidad.

Los niños necesitan oportunidades para experimentar el aburrimiento, explorar su entorno, interactuar con otras personas y utilizar su imaginación.

  1. Elija calidad sobre cantidad

Al elegir contenido, busque programas y actividades que sean:

  • Apropiados para la edad
  • Educativos o que tengan un propósito
  • Entretenidos sin ser abrumadores
  • Sociales, creativos o interactivos
  • Libres de publicidad y distracciones innecesarias

El tiempo frente a las pantallas no tiene que ser perfecto para ser significativo. Pequeños cambios en la manera en que los niños las utilizan pueden crear más oportunidades para la conexión, la comunicación y el aprendizaje.

No Olvide Su Propio Uso de las Pantallas

Hoy en día, los padres enfrentan el reto de equilibrar el atractivo de una tecnología altamente estimulante con el trabajo, muchas veces agotador, de criar niños pequeños.

Los dispositivos móviles facilitan hacer varias cosas a la vez. Podemos responder un mensaje mientras jugamos con nuestro hijo, revisar el teléfono durante las comidas o navegar por las redes sociales mientras nuestro hijo nos está hablando. Sin embargo, incluso las interrupciones breves pueden afectar la calidad de nuestras interacciones.

La Sociedad Canadiense de Pediatría utiliza el término “technoference” para describir situaciones en las que la tecnología interfiere con las interacciones entre padres e hijos y con las actividades cotidianas.

La investigación sugiere que cuando los padres están distraídos por sus teléfonos, tienden a hablar menos, responder con menor frecuencia y tener menos oportunidades para mantener interacciones directas y significativas con sus hijos. Esto es importante porque los niños desarrollan sus habilidades de comunicación a través de estas interacciones cotidianas.

La interferencia de la tecnología también puede afectar a los padres y cuidadores. Ellos han reportado que el uso de dispositivos móviles durante el juego o mientras pasan tiempo con sus hijos hace que estas experiencias resulten menos satisfactorias.

¿Qué Pueden Hacer los Padres?

Intente crear algunos momentos predecibles sin pantallas para toda la familia:

  • Durante las comidas
  • Durante el tiempo de juego
  • Durante las conversaciones familiares
  • En las habitaciones durante la noche
  • Durante la hora anterior a acostarse

Y recuerde: los niños aprenden de lo que nos ven hacer, no solamente de lo que les decimos que hagan. Cuando sea posible, los padres deben seguir las mismas expectativas sobre el uso de pantallas que establecen para sus hijos.

 

En Resumen

El tiempo frente a las pantallas no tiene que ser una decisión de todo o nada. Lo importante es encontrar un equilibrio sano entre el uso de la tecnología y las experiencias de la vida real que los niños necesitan para comunicarse, jugar, aprender, moverse, dormir y relacionarse con los demás. Cuando los niños utilizan pantallas, elegir contenido apropiado y participar con ellos puede hacer que ese tiempo sea más significativo.

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Lea “¿Cómo saber si su hijo necesita terapia de habla y lenguaje? 10 señales que no debe ignorar”.

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Fuentes y Lecturas Recomendadas

  • Canadian Paediatric Society. Screen time and preschool children: Promoting health and development in a digital world. Canadian Paediatric Society, 2022.
  • American Academy of Pediatrics. Digital Ecosystems, Children, and Adolescents: Policy Statement. Pediatrics, 2026.
  • World Health Organization. Guidelines on Physical Activity, Sedentary Behaviour and Sleep for Children Under 5 Years of Age. World Health Organization, 2019.
  • Brushe ME, Haag DG, Melhuish EC, Reilly S, Gregory T. Screen Time and Parent-Child Talk When Children Are Aged 12 to 36 Months. JAMA Pediatrics. 2024;178(4):369–375. doi:10.1001/jamapediatrics.2023.6790.
  • Madigan, S., Browne, D., Racine, N., Mori, C., & Tough, S. Associations Between Screen Use and Child Language Skills: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Pediatrics, 2020, 174(7), 665–675.
  • Morris, A. J., et al. The Impact of Parents’ Smartphone Use on Language Development in Young Children. Child Development Perspectives, 2022, 16(2), 103–109